Volver a la vida
Porque eso es lo que he decidido hacer. Regresar a la vida, dejar volar los pensamientos y plasmarlos en una hoja de papel. El gran misterio del escritor. El miedo al vacío, a lo desconocido, se desvanece por arte de magia en cuanto una letra, nada, marca la blanca superficie para llenarla de un anhelo, un deseo, un sueño o una esperanza.
Escribir libera la mente y el alma; invita a viajar, a descubrir, a conocer; te transporta a mundos inimaginados, unos, y soñados, los otros; recrea situaciones imposibles con hechos pasados y los eleva a la categoría del placer de la creación. No es crear por crear. Es crear para crear, para dar rienda suelta a un deseo de ser, parecer y querer.
Por eso vuelvo a la vida. El folio el blanco ha comenzado a llenarse de pequeños puntos que, poco a poco, cogen vida. El destino, tan incierto como soñado, sólo lo conoce él, esa pequeña pieza, unas veces material y otra de un blanco tan artifical como irreal, que te devuelve a la vida a pasos agigantados.
Lo que ha hecho conmigo. He vuelto a la vida.
Tú vuelves a la vida y nosotros a la posibilidad de volevr a leerte. Creo que ganamos todos.
Un abrazo,
Pedro de Paz
Me alegro de que, cual Ave Fenix, y aunque en este caso no haya cenizas, hayas resurgido y vuelto a la vida para darnos un pedacito de ti en cada uno de tus escritos que tanto ansiamos y que tanto nos hacen sentir y vivir un poco mas.
Gracias!
Esther, Pedro. Vuestra confianza se verá recompensada con creces. No os queda duda de ello.
Gracias.