Cuento para cuentacuentos y demás cuentistas

Querido hijo:

Hoy te voy a contar otro cuento. ¿Que si va a ser como el de la otra vez? Parecido, sí, no te voy a engañar. Ya, ya sé que a ti los que te gustan son los de Pulgarcito, Blancanieves y los Siete Enanitos y parecidos. Incluso los de miedo, esos que te cuenta papá en noches de tormenta. Bueno, pues, aunque esta noche no haya tormenta, ni suenen truenos ni los relámpagos iluminen tu habitación, te voy a contar un cuento que, con el tiempo, cuando tengas capacidad de pensar y de razonar, te parecerá una auténtica historia de miedo. No te preocupes, te dormirás pronto, no me extenderé mucho. Además, caerás en un profundo sueño a medida que te lo vaya contando. Tienes aún por delante muchos años de ingenuidad, de lo cual me alegro. Por eso, sigue siempre los consejos de papá: disfrútalos.

Papá quiere que sepas que hace poco unos que mandan mucho, bueno, en realidad hacen lo que les mandan otros que mandan más que ellos, aprobaron una cosa que se llama reforma laboral. Esto supone, hijo, que papá ahora tendrá más posibilidades de encontrar trabajo, según los que mandan, pues ya sabes que papá se quedó sin trabajo hace algo más de un mes. Y, ¿por qué dicen eso? Porque decían, bueno, se les decía, que costaba mucho dinero echar a la gente que lleva muchos años trabajando. Menos a papá, que aún ni le han pagado por el despido, ni creo que lo hagan. Y, además, también decían que había que flexibilizar el mercado laboral. Esta es una palabra, hijo, que oirás mucho cuando seas mayor, pues vale para muchas cosas. En este caso, viene a decir que, a partir de ahora, al que trabaja, si la empresa marcha mal, como decia el jefe de papá, se le podrá echar mucho más fácilmente, y el jefe le paga una parte del despido y el estado, otra. Y se podrá contratar más fácilmente al que esté en el paro para que pueda trabajar otra vez.

Pero, claro, hecha la ley, hecha la trampa. Ya sabes, como te he contado en otras ocasiones, que hay empresarios muy buenos. Incluso, los hubo. Como el amigo de papá de fuera, que tuvo que cerrar su empresa porque no le pagaban por los trabajos que hacía y, entonces, no podía pagar a los que trabajaban con él y se quedó con muchas deudas, que ahora tiene que pagar trabajando casi de sol a sol y todos los días de la semana. También el tío de Toledo, que aguanta como puede con sus trabajadores, porque llevan muchos años con él y se siente responsable de ellos y de sus familias. Pero hay otros a los que la gente no les importa nada, sólo ellos. Como el jefe que tenía papá. Y por eso lo de la trampa que te decía antes.

Porque eso que te he dicho que se llama reforma laboral permite al que tiene una empresa, en caso de que vaya mal durante un tiempo, echar a la gente que considere oportuna para intentar salvarla. Pero, para eso, hay que presentar unas cuentas muy bien explicadas para que todo sea verdad. Y, claro, los hay que aprovecharán la circunstancias para presentar cuentas que no son verdad, pero como si lo fueran, para echar a los que deseen o los que les sobren. ¿Que cómo se hace eso? Pues como hizo el jefe de papá, que desde años atrás se dedicó a llevarse todo el dinero que pudo, falseó las cuentas, cobró dos veces por el mismo trabajo y, al final, dijo que la empresa no podía seguir adelante y había que echar a gente. Y uno de ellos fue papá. Pues lo mismo. Es lo que toca. Esto lo paga siempre el mismo, o sea, papá y todos los que son como él.

Vivimos tiempos difíciles, lo sabemos, pero también no lo están poniendo difícil para vivir. Y, claro, los que tienen que ayudarte, los que dicen que son los representantes de los trabajadores, no se mueven porque les mantienen los que mandan, y cuando deciden moverse, más por vergüenza que por otra cosa, ven que ya nadie les hace caso, que están hartos de ellos y que sólo quieren trabajar sin problemas. Incluso, dicen que en septiembre quieren hacer una huelga general, lo que viene a significar, hijo, que nadie debería trabajar ese día, según esos señores que defienden a los trabajadores. Pero, como te digo, nadie les hace ya caso y ese día irá a trabajar mucha gente. Hasta papá, si pudiera, con tal de no contentarles, porque a papá esa gente no le pagan la hipoteca con el dinero que les dan los que mandan para mantenerlos, por ejemplo. Y muchas cosas más que entenderás con el tiempo, si es que esos señores que dicen defender a los trabajadores siguen existiendo. En fin…

Ahora duerme. Duerme hijo, aprovecha, tú que puedes. Tus sueños aún son vírgenes y nadie ha entrado en ellos. Sé feliz, no sé por cuánto tiempo. Espero que mucho. Papá, mientras, te irá contando algunos cuentos por la  noche para que vayas viendo el mundo en el que te tocará vivir. Espero que sea mejor que el mío, pero, por desgracia, me da por pensar que no lo será…

3 comentarios to “Cuento para cuentacuentos y demás cuentistas”

  1. [...] Victor Fernández Correas » Cuento para cuentacuentos y demás cuentistas victorfernandezcorreas.com/2010/06/cuento-para-cuentacuentos-y-demas-cuentistas-2/ – view page – cached Hoy te voy a contar otro cuento. ¿Que si va a ser como el de la otra vez? Parecido, sí, no te voy a engañar. Ya, ya sé que a ti los que te gustan son los de Pulgarcito, Blancanieves y los Siete Enanitos y parecidos. Incluso los de miedo, esos que te cuenta papá en noches de tormenta. Bueno, pues, aunque esta noche no haya tormenta, ni suenen truenos ni los relámpagos iluminen tu… Read moreHoy te voy a contar otro cuento. ¿Que si va a ser como el de la otra vez? Parecido, sí, no te voy a engañar. Ya, ya sé que a ti los que te gustan son los de Pulgarcito, Blancanieves y los Siete Enanitos y parecidos. Incluso los de miedo, esos que te cuenta papá en noches de tormenta. Bueno, pues, aunque esta noche no haya tormenta, ni suenen truenos ni los relámpagos iluminen tu habitación, te voy a contar un cuento que, con el tiempo, cuando tengas capacidad de pensar y de razonar, te parecerá una auténtica historia de miedo. No te preocupes, te dormirás pronto, no me extenderé mucho. View page Tweets about this link Topsy.Data.Twitter.User['ganadinerocasa'] = {”photo”:”http://a1.twimg.com/profile_images/789204788/ganar_dinero_desde_casa_normal.jpg”,”url”:”http://twitter.com/ganadinerocasa”,”nick”:”ganadinerocasa”}; ganadinerocasa: “Victor Fernández Correas » Cuento para cuentacuentos y demás …: Pues como hizo el jefe de papá, que desde años a… http://bit.ly/dmF0IK ” 16 minutes ago retweet Topsy.Data.Twitter.User['noticiasdinero'] = {”photo”:”http://a1.twimg.com/profile_images/789174438/dinero_normal.jpg”,”url”:”http://twitter.com/noticiasdinero”,”nick”:”noticiasdinero”}; noticiasdinero: “Victor Fernández Correas » Cuento para cuentacuentos y demás …: Pues como hizo el jefe de papá, que desde años a… http://bit.ly/dmF0IK ” 16 minutes ago retweet Topsy.Data.Twitter.User['victorfcorreas'] = {”photo”:”http://a1.twimg.com/profile_images/824485146/victor_normal.JPG”,”url”:”http://twitter.com/victorfcorreas”,”nick”:”victorfcorreas”}; victorfcorreas: “http://victorfernandezcorreas.com/2010/06/cuento-para-cuentacuentos-y-demas-cuentistas-2/ ” 17 minutes ago retweet Filter tweets [...]

  2. Muy bueno el cuento, Victor. Malos jefes y malas personas hay en todos lados; a los dos nos ha tocado lidiar con ellos en esta última etapa. De todos modos, y aunque nunca nos va a servir de consuelo, lo cierto es que, al final, a todo cerdo le llega su San Martín, y seguro que a tu cerdo y el mío les acaba llegando. Eso sí, espero que cuanto antes, pues mientras, seguirán haciendo daño y dejando cadáveres en el camino. PP.

  3. Muy bueno y muy triste que sea real.

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