Los Tudor

Es, sin duda, una de las sorpresas de la temporada veraniega. Y ya sabemos todo lo que significa esta época para el que comete la osadía de encender la televisión: bazofia, basura enlatada, afortunadamente con fecha de caducidad, y demás pestiños infumables con los que entretener al incauto que disfruta de sus vacaciones. Y es una sorpresa porque, agárrate, que vienen curvas y son peligrosas, se trata de una serie histórica. Sí, histórica; no de los tiempos de maricastaña, que se vuelve a reponer una y otra vez, como Verano Azul o similiares, sino basada en hechos históricos. Y esa serie es Los Tudor. Y la emite La Primera, en horario de máxima audiencia. Con un par.

Mientras el resto de cadenas se decanta por repetir series con la sana intención de enganchar al que huyó de ellas como del demonio el resto del año; se atreven a programar películas de muy dudosa calidad, tanto argumental como del elenco interpretativo; o van a degüello con lo de siempre, basura por aqui, basura por allá, la televisión pública se descuelga los jueves por la noche con esta serie ambientada en la Inglaterra de Enrique VIII, personaje interpretado por Jonathan Rhys-Meyers. Reúne todos los ingredientes para que se convierta en la mejor elección para el jueves por la noche: historia (que nunca viene mal aprender cosas en esta vida), intriga (especialmente de la mano del Cardenal Wosley, magníficamente interpretado por Sean Neil) o sexo (¡y que no paran, oigan!), por resaltar algunos de sus principales ingredientes, se suceden durante dos horas, una por cada capítulo, para relatar una de las épocas más importantes de la historia de Europa, el siglo XVI. El emperador Carlos V, el rey Francisco I de Francia… Personajes de gran calado en la historia del viejo continente se entroncan en una trama que relata las vivencias, tejemanejes y azarosa vida de un ser tan complicado como fue uno de los monarcas ingleses más significativos, sino el que más.

Para el que no conozca su existencia y lo que dio de sí, que fue mucho, y para el que haya oído hablar de él alguna vez, le recomiendo que siga esta serie que emite la Primera los jueves por la noche. Sobre todo porque, como diría aquel, no se vayan todavía, que aún hay más. Y ese más cuando ya aparecen por el horizonte Ana Bolena y las sospechas que tiene Catalina de Aragón, esposa de Enrique VIII, de una posible petición suya de divorcio… Y más, mucho más.

El que quiera saber más, a ver la serie o, si es un avezado entusiasta de la historia, no tiene más que teclar Enrique VIII en Google y se enterará de quién fue el gachó. Aunque, si te dan la oportunidad de verlo en la pequeña pantalla, como para desperdiciarla…

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