Misión cumplida

Mi muy caro Rey:

Me es grato comunicaros que nuestra campaña, aquella en la que tomaron parte vuestros mejores y más leales tercios, ha finalizado victoriosa para los intereses de nuestro Rey. Si muchas han sido las batallas que hemos tenido que librar, más gozoso sabe ahora el triunfo, que libamos como si se tratara de la más dulce de las ambrosías jamás imaginada. Debíais ver, señor, las caras de triunfo de todos vuestros soldados; rostros cansados, sudorosos, pero henchidos de orgullo y de felicidad. Cierto es que la batalla final, la más temida, tuvo lugar contra las tropas de vuestro enemigo Guillermo de Orange, pero puede nuestro Rey presumir de tener las tropas más entusiastas, leales y aguerridas nunca vistas. Si dura fue la contienda, mayor es la recompensa.

No tema, no hubo derramamiento de sangre; ni por una ni por otra parte. Sí una desaforada lucha, un combate sin tregua que cayó de nuestro lado, como debía ser, pues nadie más, sino vuestras tropas, fueron las que más ahínco demostraron, más ganas pusieron y más altas las picas y banderas clavaron. No se trataba de conquistar nuevas tierras con las que hacer más inmensas las posesiones de nuestro Rey, no; se trataba de daros la mayor de las glorias posibles, que no es otra que haceros el Rey absoluto del mundo. Porque sabed que ahora sí que lo somos. Nadie volverá a ultrajarnos ni a faltarnos al respeto; nadie, nunca más, podrá doblegar ese ímpetu que inunda vuestros tercios, si no es en buena lid, en lucha de igual contra igual. Pues sabed, mi señor, que desde este preciso momento nos ganamos el respeto y la gloria para futuras gestas venideras, que habrá muchas por ver aún, Dios lo quiera así y nos permita verlo. Y podremos recorrer cualquier campo, cualquier escenario, por hostil y aguerrido que sea, con la cabeza bien alta y con porte altivo.

Mi señor, nuestro Rey, vuestros tercios os han regalado la gloria, la mayor de las glorias que nunca podríais imaginaros. Yo, únicamente, he querido transmitíroslo.

Escrito y firmado en las tierras del Cabo de Buena Esperanza.

Vuestro, Don Fernando Álvarez de Toledo, tercer Duque de Alba

Un comentario to “Misión cumplida”

  1. [...] Victor Fernández Correas » Misión cumplida victorfernandezcorreas.com/2010/07/mision-cumplida/ – view page – cached Me es grato comunicaros que nuestra campaña, aquella en la que tomaron parte vuestros mejores y más leales tercios, ha finalizado victoriosa para los intereses de nuestro Rey. Si muchas han sido las batallas que hemos tenido que librar, más gozoso sabe ahora el triunfo, que libamos como si se tratara de la más dulce de las ambrosías jamás imaginada. Debíais ver, señor, las caras de… Read moreMe es grato comunicaros que nuestra campaña, aquella en la que tomaron parte vuestros mejores y más leales tercios, ha finalizado victoriosa para los intereses de nuestro Rey. Si muchas han sido las batallas que hemos tenido que librar, más gozoso sabe ahora el triunfo, que libamos como si se tratara de la más dulce de las ambrosías jamás imaginada. Debíais ver, señor, las caras de triunfo de todos vuestros soldados; rostros cansados, sudorosos, pero henchidos de orgullo y de felicidad. Cierto es que la batalla final, la más temida, tuvo lugar contra las tropas de vuestro enemigo Guillermo de Orange, pero puede nuestro Rey presumir de tener las tropas más entusiastas, leales y aguerridas nunca vistas. Si dura fue la contienda, mayor es la View page Tweets about this link [...]

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