Estampas: camino Soria

−¿A dónde va usted?
El viajero escurre la manguera en el depósito y la cuelga en el surtidor. Una fresca ráfaga de viento barre la explanada, al pie de la autovía, en la que ha parado para estirar las piernas, tomar un café y proseguir su camino. Mira de soslayo a su interlocutor, un hombre enjuto, de abultadas cejas, prominente barbilla y ojillos avispados al que el mono de la compañía petrolera para la que trabaja le queda como un serón. Sonríe, pues espera con guasa la respuesta a lo que le va a espetar:
−Voy camino Soria. Continue reading