Cómo trazar una senda perfecta

Lo consigue Pedro de Paz, autor de un más que interesante recorrido (ya tiene publicadas ‘El hombre que mató a Durruti’, novela con la que obtuvo el I certamen internacional de novela corta José Saramago, ‘Muñecas tras el Cristal’ o ‘El Documento Saldaña’). Precisamente su recorrido lo jalona de estereotipos distintos a la vez que interesantes, en la mayoría de los casos perdedores, a los que la vida decide concederles una segunda oportunidad que sólo ellos sabrán cómo acaba; personajes que le echan un par de cojones a la vida si quieren salir adelante, removiendo su pasado si es preciso, luchando por una causa que consideran justa.

Y la ocasión no podía ser menos. Al igual que en todas sus novelas anteriores, La Senda Trazada, editada por Algaida (novela con la que el autor se adjudicó el XX premio internacional de novela Luis Berenguer), arrastra a su protagonista, Alfonso Heredia, un fotógrafo free lance al borde del precipicio personal y profesional, a una apasionante aventura en la que un libro, un extraño ejemplar que pone en sus manos un no menos inquietante librero, cambiará por completo su existencia. Sin saberlo, Alfonso Heredia acabará por cerrar la puerta a su vida anterior para abrir un camino sin retorno, una alocada carrera sin más sentido que el impuesto por las páginas de tan singular libro.

De forma magistral y trepidante, mezclando una acción que traspasa de una página a otra con gran agilidad con la pausa emocional, suave y mágica, de entornos en los que la luz y las descripciones rebasan el interés narrativo y evocan de inmediato las imágenes de la narración, Pedro de Paz desgrana una trama a mitad de camino entre el thriller (del que ha demostrado y demuestra un impresionante dominio) y la novela fantástica (una grata sorpresa este elemento) para trazar una senda perfecta. Una senda en la que la vida y la muerta caminan parejas. Al igual que lo hacen el amor y el odio, la amistad y el rencor, la suerte y la desgracia. Una senda por la que circulan los protagonistas de un libro que irá cercenando lentamente y sin remedio la existencia de Alfonso Heredia; amores perdidos y olvidados, aunque esos amores deseen como nada en el mundo regresar a la senda anterior; y la transformación del ser humano, convirtiéndose en una caricatura de sí mismo, un ser despreciable y pusilánime sin más ansia de vivir que el sentido que le dictamine cada una de las páginas de su gran tortura: el libro que tiene en sus manos.

La Senda Trazada traza una senda en la que todos, de alguna manera, nos vemos reflejados. Porque nadie, ninguno de nosotros, sabe por dónde discurre nuestra propia senda. Y muchos menos, a dónde nos llevará.

 

La Senda Trazada, de Pedro de Paz

Algaida, 2011

Precio: 20 euros.

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