Estampas extremeñas: Trujillo
El viajero, que es de naturaleza curiosa, detiene el coche. El sol cae a plomo sobre la carretera, cuyo asfalto hierve. Pero no puede evitarlo: la vista le cautiva. Asentado sobre una enorme masa granítica, canchal que llaman por estas tierras, el caserío de Trujillo se desparrama por sus faldas. Y allá en lo alto, [...]
