Hoy, en ‘Una vida en diez líneas de Word’

Es, pero no es. Eso es el protagonista de hoy. O la protagonista, más bien. Fue lo que fue hasta la llegada de la Transición. Desde entonces es lo que es, derrochando arte y salero allá por donde va. El mismo que derrochaba ante los clientes de la farmacia en la que trabajaba. Lo suyo eran las tablas, sacar del alma eso que todos quieren escuchar. Tras una anecdótica incursión en el celuloide, se animó a probar suerte ante un público que no tardó en conocer su arte. Perseguía un nombre, y lo consiguió. Conoció lo más oscuro y sus consecuencias, pero regresó. Fue la época de los grandes, a los que acompañó. Hasta llegar a la Transición. Un cambio, un nuevo rumbo. Un nuevo personaje. La decepción, el rechazo del público. El fin. Y la caída. A partir de ahí, la época de los ambientes oscuros, de los que salió con un golpe de suerte. El destino. Que le regala el reconocimiento, la fama. A su manera, eso sí. Pero cada cual hace lo que quiere con su cuerpo. ¿O no?

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies